Hace
unos pocos días falleció Neto Maranhao...
Quien
lee esto, así, de pronto, no debe saber de quién hablamos... Se trataba de un
deportista. Un deportista como Antonio Puerta, como Dani Jarque, como Marc
Vivien Fóe, como... tantos otros nombres famosos del fútbol y otros deportes (y
muchísimos más que son menos conocidos). Jóvenes deportistas plenos de salud,
que un día trágico, haciendo su vida normal (en muchos casos su deporte
habitual), cayeron desplomados víctimas de un paro cardiaco.
El
paro cardiaco es una emergencia médica derivada de la pérdida repentina del
latido cardiaco; a consecuencia de ello, la víctima pierde el conocimiento y
deja de respirar, quedando en una situación que, en muchos casos, condiciona
rápidamente la muerte.
El
paro cardiaco afecta a más de 500.000 personas al año en Europa. En España se
estima que acontecen unos 25.000 casos al año, lo que equivale a un caso cada
veinte minutos.
En
la mayoría de las ocasiones, el paro cardiaco -la muerte súbita cardiaca- es la
manifestación de una cardiopatía isquémica, enfermedad de las arterias
coronarias que puede presentarse como angina de pecho, infarto de miocardio o,
precisamente como esto de que hablamos: un paro cardiaco.
La
prevención de la enfermedad coronaria permite prevenir también el paro, de ahí
la importancia de no fumar, de hacer ejercicio físico regularmente, de seguir
una dieta cardiosaludable, de controlarse la tensión arterial y las glucemias (el
azúcar en sangre) y mantener un peso adecuado evitando la obesidad, así como
evitar cifras altas de colesterol (evitar altas cifras del colesterol malo
(llamado colesterol LDL) y aumentar el colesterol bueno (llamado colesterol
HDL), éste último se puede elevar practicando ejercicio físico moderado de
forma habitual. Con lo cual, vuestro proyecto del C.D.A. Nazareno es una buena
forma de conseguir muchos de estos objetivos para prevenir la enfermedad
coronaria y sus consecuencias.
En
cualquier caso, si la prevención no resulta eficaz y el paro cardiaco se
presenta, el problema no es siempre irreversible, sino que, en muchas
ocasiones, es posible evitar el fallecimiento de la víctima. Está demostrado
que la puesta en marcha de lo que se denomina “Cadena de Supervivencia” logra
aumentar al máximo las posibilidades de salir vivo del trance y con las mínimas
secuelas.
Es
por ello que, en contraste con los nombres anteriores, pueden mencionarse
otros, como los de Miguel García o Fabrice Muamba que, aun habiendo sido
víctimas de un paro cardiaco, han logrado sobrevivir a éste merced a la puesta
en marcha de dicha cadena de actuaciones.
LA CADENA DE SUPERVIVENCIA TIENE CUATRO ESLABONES:
1)
Alerta:
Incluye la detección precoz de situaciones que pueden generar el paro y la activación
del sistema de emergencias (fundamentalmente a través del teléfono: 112 o/y
061).
2)
RCP
(Resucitación Cardiopulmonar): Conjunto de técnicas sencillas que pueden
sustituir el latido cardiaco (compresiones torácicas) y promover una
oxigenación de emergencia (ventilaciones de rescate).
3)
Desfibrilación:
Consiste en aplicar una descarga eléctrica en el pecho de las víctimas que,
como mecanismo del paro cardiaco, presentan una peculiar y mortal arritmia
cardiaca: la fibrilación ventricular.
4)
Soporte
Vital Avanzado y Cuidados Postresucitación: Incluye técnicas avanzadas que
permiten optimizar los resultados en la atención de la víctima del paro
cardiaco.
En
esta cadena, los eslabones centrales (RCP y Desfibrilación) son especialmente
importantes, por dos razones:
- Ambos
son muy fáciles de ejecutar y pueden ser realizados por cualquier persona
tras un mínimo entrenamiento.
- Ambos
condicionan muchísimo la supervivencia de la víctima
En
relación con esto último, es importante recordar que, si alguien sufre un paro cardiaco
con una fibrilación ventricular, el retraso en la descarga (en la
desfibrilación) comporta una disminución de la probabilidad de supervivencia de
cerca de un 10% por cada minuto. Sin embargo, si mientras se dispone de un
desfibrilador, alguien aplica a la víctima RCP, esta disminución es sólo de un
3-4% por minuto. Dicho de otra forma, aplicar compresiones torácicas (masaje
cardiaco) y ventilaciones de rescate (boca a boca) a la víctima de un paro
cardiaco, en tanto se aplica la descarga, triplica sus expectativas de salir
vivo del evento.
De
ahí la importancia de que muchas personas sepan hacer RCP y de que exista un
fácil acceso público a los desfibriladores. En esta doble dirección se trabaja
desde hace mucho tiempo:
- Las
diferentes autonomías de nuestro país han regulado el uso de los DEAs,
favoreciéndolo y promoviendo su instalación en muchos espacios públicos.
- Diferentes
entidades promueven cursos de aprendizaje de las técnicas de RCP y del uso
de los Desfibriladores Externos Automáticos (DEAs),
Aprender
RCP es muy fácil (sumérgete, por ejemplo, en REANYMA):
un curso de RCP y DEA es muy breve (no más de una sesión de mañana o tarde),
sencillo de realizar (no es preciso tener estudios para recibirlo) y útil (pues
quien lo hace, aprende a salvar vidas). Y, por lo demás, es muy accesible
(entra, por ejemplo, en Reanyma2, si tienes
interés…).
El
deporte recibe, en ocasiones, la triste noticia de personas que, practicándolo,
han sido víctimas de un paro cardiaco. Pero, con muchísima más frecuencia, el
deporte es ejemplo de gente muy solidaria y preocupada por la salud, y es una
de las acciones que se pueden hacer para prevenir que se produzcan estas
lesiones cardíaca siempre que se haga de una forma responsable. Y sirva este
artículo para ayudaros en vuestro interés en saber que hacer cuando se produce
un paro cardíaco. Podéis entrar en estos blogs si queréis profundizar: REANYMA
y Reanyma2.
¡Permítenos
agarrarnos a esa última idea!
¡Cuida tu salud! ¡Aprende RCP!
AUTOR:
Dr. Antonio Caballero Oliver
Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
Coordinador Nacional (Fundador) del Programa ESVAP de la semFYC.
Miembro del Comité Ejecutivo del Consejo Español de RCP (CERCP) (Presidente del CERCP 2008-2010).
Miembro del European Resuscitation Council (ERC). Fellow del ERC.
¡Cuida tu salud! ¡Aprende RCP!
Dr. Antonio Caballero Oliver
Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
Coordinador Nacional (Fundador) del Programa ESVAP de la semFYC.
Miembro del Comité Ejecutivo del Consejo Español de RCP (CERCP) (Presidente del CERCP 2008-2010).
Miembro del European Resuscitation Council (ERC). Fellow del ERC.





