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domingo, 27 de enero de 2013

APRENDER RCP: UNA COSA DE TODOS


Hace unos pocos días falleció Neto Maranhao...

Quien lee esto, así, de pronto, no debe saber de quién hablamos... Se trataba de un deportista. Un deportista como Antonio Puerta, como Dani Jarque, como Marc Vivien Fóe, como... tantos otros nombres famosos del fútbol y otros deportes (y muchísimos más que son menos conocidos). Jóvenes deportistas plenos de salud, que un día trágico, haciendo su vida normal (en muchos casos su deporte habitual), cayeron desplomados víctimas de un paro cardiaco.

El paro cardiaco es una emergencia médica derivada de la pérdida repentina del latido cardiaco; a consecuencia de ello, la víctima pierde el conocimiento y deja de respirar, quedando en una situación que, en muchos casos, condiciona rápidamente la muerte.

El paro cardiaco afecta a más de 500.000 personas al año en Europa. En España se estima que acontecen unos 25.000 casos al año, lo que equivale a un caso cada veinte minutos.

En la mayoría de las ocasiones, el paro cardiaco -la muerte súbita cardiaca- es la manifestación de una cardiopatía isquémica, enfermedad de las arterias coronarias que puede presentarse como angina de pecho, infarto de miocardio o, precisamente como esto de que hablamos: un paro cardiaco.

La prevención de la enfermedad coronaria permite prevenir también el paro, de ahí la importancia de no fumar, de hacer ejercicio físico regularmente, de seguir una dieta cardiosaludable, de controlarse la tensión arterial y las glucemias (el azúcar en sangre) y mantener un peso adecuado evitando la obesidad, así como evitar cifras altas de colesterol (evitar altas cifras del colesterol malo (llamado colesterol LDL) y aumentar el colesterol bueno (llamado colesterol HDL), éste último se puede elevar practicando ejercicio físico moderado de forma habitual. Con lo cual, vuestro proyecto del C.D.A. Nazareno es una buena forma de conseguir muchos de estos objetivos para prevenir la enfermedad coronaria y sus consecuencias.

En cualquier caso, si la prevención no resulta eficaz y el paro cardiaco se presenta, el problema no es siempre irreversible, sino que, en muchas ocasiones, es posible evitar el fallecimiento de la víctima. Está demostrado que la puesta en marcha de lo que se denomina “Cadena de Supervivencia” logra aumentar al máximo las posibilidades de salir vivo del trance y con las mínimas secuelas.

Es por ello que, en contraste con los nombres anteriores, pueden mencionarse otros, como los de Miguel García o Fabrice Muamba que, aun habiendo sido víctimas de un paro cardiaco, han logrado sobrevivir a éste merced a la puesta en marcha de dicha cadena de actuaciones.


LA CADENA DE SUPERVIVENCIA TIENE CUATRO ESLABONES:

1)    Alerta: Incluye la detección precoz de situaciones que pueden generar el paro y la activación del sistema de emergencias (fundamentalmente a través del teléfono: 112 o/y 061).

2)    RCP (Resucitación Cardiopulmonar): Conjunto de técnicas sencillas que pueden sustituir el latido cardiaco (compresiones torácicas) y promover una oxigenación de emergencia (ventilaciones de rescate).

3)    Desfibrilación: Consiste en aplicar una descarga eléctrica en el pecho de las víctimas que, como mecanismo del paro cardiaco, presentan una peculiar y mortal arritmia cardiaca: la fibrilación ventricular.

4)    Soporte Vital Avanzado y Cuidados Postresucitación: Incluye técnicas avanzadas que permiten optimizar los resultados en la atención de la víctima del paro cardiaco.
 

En esta cadena, los eslabones centrales (RCP y Desfibrilación) son especialmente importantes, por dos razones:

  • Ambos son muy fáciles de ejecutar y pueden ser realizados por cualquier persona tras un mínimo entrenamiento.
  • Ambos condicionan muchísimo la supervivencia de la víctima

En relación con esto último, es importante recordar que, si alguien sufre un paro cardiaco con una fibrilación ventricular, el retraso en la descarga (en la desfibrilación) comporta una disminución de la probabilidad de supervivencia de cerca de un 10% por cada minuto. Sin embargo, si mientras se dispone de un desfibrilador, alguien aplica a la víctima RCP, esta disminución es sólo de un 3-4% por minuto. Dicho de otra forma, aplicar compresiones torácicas (masaje cardiaco) y ventilaciones de rescate (boca a boca) a la víctima de un paro cardiaco, en tanto se aplica la descarga, triplica sus expectativas de salir vivo del evento.

De ahí la importancia de que muchas personas sepan hacer RCP y de que exista un fácil acceso público a los desfibriladores. En esta doble dirección se trabaja desde hace mucho tiempo:

  • Las diferentes autonomías de nuestro país han regulado el uso de los DEAs, favoreciéndolo y promoviendo su instalación en muchos espacios públicos.
  • Diferentes entidades promueven cursos de aprendizaje de las técnicas de RCP y del uso de los Desfibriladores Externos Automáticos (DEAs),

Aprender RCP es muy fácil (sumérgete, por ejemplo, en REANYMA): un curso de RCP y DEA es muy breve (no más de una sesión de mañana o tarde), sencillo de realizar (no es preciso tener estudios para recibirlo) y útil (pues quien lo hace, aprende a salvar vidas). Y, por lo demás, es muy accesible (entra, por ejemplo, en Reanyma2, si tienes interés…).

El deporte recibe, en ocasiones, la triste noticia de personas que, practicándolo, han sido víctimas de un paro cardiaco. Pero, con muchísima más frecuencia, el deporte es ejemplo de gente muy solidaria y preocupada por la salud, y es una de las acciones que se pueden hacer para prevenir que se produzcan estas lesiones cardíaca siempre que se haga de una forma responsable. Y sirva este artículo para ayudaros en vuestro interés en saber que hacer cuando se produce un paro cardíaco. Podéis entrar en estos blogs si queréis profundizar: REANYMA y Reanyma2.

¡Permítenos agarrarnos a esa última idea!

¡Cuida tu salud! ¡Aprende RCP!

AUTOR:
Dr. Antonio Caballero Oliver
Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
Coordinador Nacional (Fundador) del Programa ESVAP de la semFYC.
Miembro del Comité Ejecutivo del Consejo Español de RCP (CERCP) (Presidente del CERCP 2008-2010).
Miembro del European Resuscitation Council (ERC). Fellow del ERC.

TENDINITIS AQUILEA

TENDINITIS AQUILEA
Cuando se inflama el tendón que conecta los músculos de la pantorrilla (gemelos y soleo) al talón hablamos de tendinitis aquilea, apareciendo un dolor en la parte inferior del pie al caminar y especialmente al correr y saltar. Este tendón es el más grueso y fuerte del cuerpo y el que más frecuentemente se lesiona.


El tendón de Aquiles es de especial importancia en el corredor, principalmente en el corredor popular. Con el aumento del número de corredores populares se ha constatado un aumento en las lesiones sobre el tendón de Aquiles, siendo 3ª causa de molestia entre los corredores con una incidencia de aproximadamente del 11% anual de todas las lesiones del corredor. Las lesiones aquileas son muchas y variadas: roturas, tendinitis, tendinosis… en esta ocasión nos vamos a centrar en la tendinitis aquilea, la que se presenta con mayor frecuencia y que supone el 20% de las tendinitis del pie.
Durante la carrera los músculos de la pantorrilla y el tendón de Aquiles se encargan de elevar el talón e impulsar el antepie contra el suelo para despegar el pie. La tendinitis aquilea se produce por fuerzas repetitivas que causan inflamación del tendón.

Causas

Generalmente se produce por una sobrecarga del tendón, cuyo origen puede encontrarse en el sobreentrenamiento (carga prolongada y repetida), siendo en raras ocasiones producida por un traumatismo brusco. Más común en personas jóvenes y puede ocurrir en caminantes, corredores u otros atletas.

Factores externos del corredor sobre los que podemos actuar fácilmente y que son origen de la mayoría de las lesiones aquileas:

· Incremento repentino de la cantidad o intensidad de entrenamiento.
· Calentamiento inadecuado o inexistente. De especial importancia cuando el clima es frio y húmedo.
· Falta de estiramiento de los músculos de la pantorrilla.
· Técnica inadecuada de carrera.
· Correr sobre superficies duras, irregulares o cambiar de terreno de entrenamiento.
· Entrenamientos repetidos en pendientes.
· No usar calzado con material adecuado en talones para contrarrestar el impacto repetitivo de la carrera continua.

Factores biomecánicos del atleta sobre los que es más difícil actuar pero que debemos conocer para que el médico nos oriente sobre la necesidad de uso de plantillas, calzado deportivo especial, estiramientos,…
*Pronación excesiva, cuando se vuelca el talón hacia dentro.
* Genu varo, cuando las rodillas son demasiado arqueadas.
* Pie cavo, puente del pie excesivo.
* Acortamiento del tendón de Aquiles, cuando es poco extensible.
* Dismetría de miembros inferiores, cuando uno tiene una pierna más corta que otra.
* Deformidad en varo del talón, cuando se vuelca el talón hacia fuera.

Las tendinitis secundarias a artrosis son más comunes en edad más avanzada. Se puede formar un crecimiento óseo o espolón en la parte posterior del talón, lo cual puede irritar el tendón de Aquiles y causar dolor e hinchazón.
Síntomas

Los síntomas característicos son:
· El tendón puede doler al tacto o al moverlo, pudiendo estar la zona hinchada y caliente.
· La zona del tendón puede sentirse dolorosa y rígida por la mañana, mejorando cuando caminamos un rato.
· Dolor en el talón y a lo largo del tendón al caminar o al correr. De forma similar, aumenta el dolor al inicio de la carrera y mejora tras unos minutos de carrera continua.
· Dificultad para ponerse de puntillas.

Si se ignora el dolor y se continúa corriendo, la inflamación puede empeorar y convertirse el dolor del tendón en constante. Por ello, cuando el corredor perciba alguno de estos síntomas debe interrumpir actividad deportiva y solicitar valoración médica, quien determinará tratamientos farmacológicos (normalmente antinflamatorios orales y tópicos), medidas físicas (hielo o calor local, estiramientos específicos,…), tratamientos más invasivos como infiltración local, así como la solicitud sí precisa de pruebas complementarias y plazos de reincorporación a la carrera continua.

Existe riesgo que la lesión se convierta en crónica si el atleta afectado continúa con la carrera y no se trata. Suelen tener un diagnóstico tardío, ya que al mejorar los síntomas con la actividad física el atleta le resta importancia. Sin embargo, en ningún caso debe prolongarse la ejercitación ante la presencia de dolor en el tendón de Aquiles.
Pruebas complementarias
En la mayoría de las ocasiones no son necesarias, sólo se solicitará en casos muy concretos:
  • Radiografías, cuando hay sospecha de problemas óseos o acortamiento de miembros inferiores que pudieran ser responsables del proceso inflamatorio del tendón.
  • Ecografías: que permite ver la integridad del tendón y otras estructuras blandas vecinas.
  • Resonancia Magnética sí se sospecha que puede haber un desgarro en el tendón de Aquiles o el médico está pensando en una cirugía.
Tratamiento

Debemos acudir al médico el cual, probablemente nos indicará los siguientes pasos a seguir:
1º Aplicar hielo en el tendón de Aquiles durante 10-15 minutos, dos a tres veces por día. Retirar el hielo si el área se entumece.
2º Toma de antinflamatorios no esteroideos (AINES), como el ibuprofeno que pueden ayudar con el dolor o la hinchazón, aconsejando acompañarlo de un comprimido diario de protector gástrico (omeprazol).
Cambios en la actividad pueden ayudar a manejar los síntomas:
Suspender cualquier actividad que cause dolor.
Caminar sobre superficies no irregulares.
Mientras se resuelve el proceso doloroso pruebe a montar en bicicleta, nadar u otras actividades que causen menos tensión sobre el tendón de Aquiles.
Ejercicios de estiramiento para el tendón de Aquiles.
Si mejora en una semana, iniciar carrera suave continua en terreno blando a ser posible con firme regular. Si no mejora o reaparecen síntomas al iniciar carrera continua, se recomienda valoración especializada(médico rehabilitador, médico deportivo o traumatólogo) para valorar:

* Inicio de tratamiento fisioterápico específico: normalmente se aplican aparatos para disminuir inflamación y dolor como ultrasonidos, laser, microondas, ondas de choque…, asociado según la fase de recuperación a estiramientos miotendinosos, terapia manual y ejercicios excéntricos.
* Posibilidad de prescripción de taloneras en el interior del calzado deportivo o plantillas personalizadas según los hallazgos de la exploración y huella plantar para disminuir la tensión del tendón y mejorar los síntomas.
* En ocasiones por la severidad del cuadro es necesario la prescripción de dispositivos ortopédicos o botas para mantener el talón y el tendón inmóviles y permitir que la hinchazón disminuya.
Sólo en casos excepcionales en los que no mejoran los síntomas con todos estos tratamientos y medidas se puede necesitar cirugía para extirpar el tejido inflamado, las áreas anormales del tendón o el espolón óseo, cuando sea el caso, que esté irritando el tendón.
Pronóstico


El cuadro doloroso y la inflamación del tendón se resuelven en la mayoría de los casos. Cuando retomemos la actividad deportiva debemos calentar muy suave durante 5-10 minutos, posteriormente estirar de forma concienzuda gemelos y soleo, a continuación iniciaremos carrera continua planificada y finalizaremos nuevamente con estiramientos generales pero especialmente del área comentada. Se muestran a continuación 2 ejemplos de estiramiento del tendón aquileo y de la musculatura de la pantorilla, mostrando en el último ejemplo cómo podemos incidir más en el estiramiento del sóleo flexionando la rodilla (ver otros ejercicios de estiramientos en Foroatletismo ).


Estiramiento de gemelos Estiramiento del sóleo
(con rodilla semiflexionada)

Sí reaparece el dolor al poco tiempo, deberemos pensar en:
- El motivo que ocasiono la sobrecarga en la lesión inicial si persiste, ya sea calzado, terreno, técnica de carrera,…
- No se ha mantenido la flexibilidad y la fuerza del tendón con los estiramientos y ejercicios indicados.

Posibles complicaciones

La tendinitis aquílea puede hacer que uno tenga mayor probabilidad de sufrir una rotura del tendón de Aquiles. Esta afección generalmente causa un dolor agudo, como sí alguien lo golpeara a uno en la parte posterior del talón con una piedra (signo de la pedrada). En este caso se requiere cirugía para reparar el tendón. .

Prevención

Como siempre decimos los médicos, el mejor tratamiento es una buena prevención. Estas lesiones pueden prevenirse tomando sencillas precauciones como la utilización de zapatillas de fondo adecuadas y no gastadas, realizar estiramientos tanto antes, para calentar el músculo, como después, para relajarlo, o empezar a correr por terreno blando, sin pisar demasiado el asfalto. Evitar sobrepeso, llevar una buena alimentación sin abusar de carnes rojas y embutidos, así como estar bien hidratado, son factores que también pueden influir y que podemos controlar.

Las personas que hayan sufrido tendinitis con anterioridad deberán prestar especial atención a las medidas preventivas. De no curarse, una tendinitis aguda puede dar lugar a una cronificación del proceso. La conservación de la fuerza y la flexibilidad en los músculos de la pantorrilla ayudará a reducir el riesgo de tendinitis.

AUTOR:
Dr. Jorge Rodríguez García.
Médico Especialista en Medicina Física y Rehabilitación